ME DEDICO A SALVAR VIDAS PROFE
Alfonso contaba divertido cómo un alumno que ha abandonado 3º de ESO al cumplir los 16 años, se pasó ayer por la tarde a dar una vuelta. Luis no quería seguir ni un minuto más estudiando, lo tenía claro -quiero trabajar.
-Hola D. Alfonso
-¿Que tal estas Luis?
-Ya ve, trabajando.
-Que bien y ¿a qué te dedicas?
- A salvar vidas.
Esta es la respuesta de Luis que nos contaba Alfonso divertido, a unos cuantos profesores que participamos de un suculento desayuno que ha preparado Pedro, al que esta semana le toca.
A todos nos parecía divertida la respuesta de Luis. Alfonso estaba esperando la pregunta que al fin llegó -¿pero en qué trabaja? Es la misma pregunta que Alfonso le hizo a Luis ayer.
-¿Pero en qué trabajas?
-Trabajo haciendo arneses de esos para colgarse en edificios y montañas.
¿Quién puede decir que Luis al sus 16 años no estaba preparado para trabajar? ¿Quién es capaz de aconsejarle que por ley puede seguir y promocionar una vez y otra hasta los 18 años?
Pienso que existen muchos Luises en las aulas de la ESO que a sus 16 años están preparados para el trabajo.
Cuando alguien es capaz de ver mucho más lejos de lo que ven sus sus ojos, cuando nos sentimos importantes con nuestro trabajo sea el que sea: se triunfa fijo.
- Otro compañero dijo: según Luis yo doy clase a universitarios.
Entonces ya no escuché mucho más. Me parece que debería de ser así, esforzarnos de tal modo que al llegar a clase viéramos, como hace Luis, mucho más que lo que ven nuestros ojos. Ver detrás de los alumnos una historia, un proyecto de vida por hacer. Esta forma de mirar puede ayudarnos a mejorar la calidad de la enseñanza.
Dentro de una hora tengo clase, voy dispuesto a entrar en la universidad de 2º de eso C.