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La Coctelera

PROTOCOLO DE ACTUACIÓN DEL PROFESORADO

No todos los problemas son por la dificultad para concentrarse, además puede tener dificultades para analizar los requisitos de una tarea, generar estrategias de solución de problemas y evaluar su propio rendimiento. Por ello son muy beneficiosos los métodos basados en la autorregulación o aprendizaje autoinstruccional, con los que aprende a usar su propio lenguaje interior para organizar las tareas y llegar a las mejores soluciones. Se consideran muy apropiadas la realización de actividades de relajación y las que mejoren su nivel de atención.

El objetivo es que el niño/a cambie. La práctica correcta es alterar el entorno
para que se adapte al niño/a hiperactivo, y no alterar al niño para que se adapte a la
sociedad, para ello, el profesor/a de Educación Física tiene un papel fundamental

Pautas de Actuación docente

1º Actuar como si no hubiera ningún problema con el alumno/a, salvo cuando la conducta sea alborotadora o peligrosa. En ningún caso establecer un enfrentamiento verbal entre profesor-alumno.

2º Cada vez que se pelee o amenace, empuje o moleste, tener siempre la misma actuación; no se debe en algunas ocasiones permitir la conducta y en otras castigarlo, recriminarlo o expulsarlo. Esta actitud debe ser idéntica en todo el equipo docente del alumno/a.

3º Buscar reforzadores sociales (alabanzas, comentarios positivos, felicitaciones, reconocimiento colectivo) o reforzadores de situación (ser el encargado de..., abrir el gimnasio, sacar y repartir el material) que puedan ser agradables cuando el alumno se porte bien y así también no tenga que esperar durante mucho tiempo en la fila, aspecto que agrava su problema.

También podemos plantear a sus familias el sistema de recompensas por su actitud y comportamiento en clase como podrían ser; ver más tiempo la televisión, salir al parque, jugar con él ordenador... La comunicación con sus familias debe ser muy estrecha, realizar entrevistas, talleres, fiestas, etc.

4º No darle excesivas órdenes a la vez. Plantear ejercicios no muy dinámicos, pero que no existan eliminados, pues no podemos desprender al niño hiperactivo de situaciones en las que realmente pueda desahogarse. Darle las instrucciones de forma breve, clara y concisa. Si es necesario darle las instrucciones por escrito haciendo que nos repita la propia instrucción.

5º Hacer adaptaciones curriculares motivadoras adecuadas a sus intereses. Plantear actividades con varios niveles de dificultad.

6º Cuando se le regañe, hacer los comentarios negativos a la situación, nunca a la persona, hacerlo con calma y a ser posible a solas, con ello reforzaremos su autoestima. Si le hemos de castigar, los castigos deben ser cortos e inmediatos.

7º Cuando tenga conductas agresivas jamás tocarle, ni gritarle en ese momento. Es necesario dejar unos momentos para que se tranquilice y después tomar las medidas que se consideren necesarias. El profesor debe mantener la calma y dominar la situación tanto la verbal como la comunicación gestual. El alumno debe conocer las consecuencias negativas de sus comportamientos, ya que siempre se actuará de la misma manera. Es más importante tratar que logren éxitos en sus aprendizajes que en "reeducar" sus malas conductas, pues (aunque éstas no se deben desatender) a medida que mejoren los aprendizajes irán disminuyendo los malos comportamientos.

8º No permitir en ningún caso conductas autolesivas ni poner en peligro a los demás compañeros. Mediaremos ante sus conflictos, haciendo de modelo de resolución de problemas.

9º Debemos anticiparnos constantemente a las consecuencias que tendrá su conducta.

1Oº Trabajar mucho a partir del juego, estableceremos juegos cooperativos (actividades por parejas y grupos reducidos) en los que el alumno participe activamente. Eliminar en todo momento las situaciones de espera, para ello eliminar las filas y plantear actividades de ejecución simultánea, variantes en las actividades.

11º No etiquetar ni hacer juicios de valor sobre su comportamiento, ser conscientes de que no lo hacen adrede. Debemos tener un conocimiento mínimo sobre este trastorno. Lograremos mejores resultados con estos alumnos/as si el profesor tiene conocimientos previos sobre este problema.

12º Marcar rutinas: Es necesario hacer un cronograma con las actividades que tendremos en toda la semana.

13º Trabajaremos la mejora de sus conductas sociales, como hacer peticiones, pedir ayuda, reconocer dificultades, admitir errores, saber demostrar sus sentimientos de enfado, rabia, etc.

14º Dividir las actividades en pequeños pasos para que puedan hacer aprendizajes breves que su capacidad atencional pueda asumir. Las tareas cortas le permiten no cansarse y que no entre en la monotonía y no se distraiga, programarle períodos de descanso donde se pueda mover; conforme lo vaya consiguiendo ir aumentando el número de tareas, la cantidad de esfuerzo, y el tiempo para su realización.. Empleo de enseñanza creativa, interactiva e interesante, usaremos medios audiovisuales, ordenadores, TV, etc.

15º Reforzar afectos: buscar momentos para hablar y trabajar de manera individual con estos alumnos/as. Reforzaremos sus conductas adecuadas como ir despacio pero haciendo bien las actividades (la calidad frente a la cantidad).

16º Se les debe tratar cariñosamente y siempre de forma calmada, sin gritos ni gestos de desesperación. Es muy importante no hacer comentarios negativos sobre su conducta que él pueda oír.

17º No se debe obligar al niño a estar sentado más tiempo del que realmente puede mantenerse. Es preferible que esté poco tiempo interesado en una actividad, que hacerlo permanecer mucho rato en lo mismo sin atender a nada de lo que se está haciendo e incluso, a veces, perturbando a los demás. Es importante que no vean las actividades pasivas como un castigo, sino que trataremos de que se interese por ellas.

18º Es conveniente que se ayude a estos niños en las actividades en las que tengan que concentrar la atención; primero despertaremos su interés por la actividad, para luego sentarse con ellos y guiarlos por los pasos necesarios para su realización, para así formarles el hábito de concentrarse.

19º Para lograr que se tranquilicen, es fundamental proporcionarles un ambiente de calma; hay que evitar las conductas alteradas y los ruidos fuertes a su alrededor.

Aumento de la motivación de este alumnado

􀂃No tienen automotivación, por eso es importante recompensarles en el entorno Inmediato, diciéndoles cuales serán esas recompensas por concluir correctamente sus tareas. Propiciar situaciones de éxito para que ellos vean que “este es debido a su esfuerzo y no al azar”.

􀂃Proporcionarles actividades que no le resulten monótonas ni aburridas dentro de un funcionamiento diario de clase estructurado. Presentarles las tareas con materiales atractivos para él.

􀂃Reforzar y premiar las conductas adecuadas como el estar atento en el entorno inmediato, “ganando el doble”: que sería el terminar una tarea aparte del premio como consecuencia de la conducta adecuada.

􀂃Darles más feedback, darles información sobre su acción de manera frecuente alabándolos (“muy bien lo estas intentando”, “estas siguiendo tu plan...muy bien sigue así…”, “lo estás haciendo bien o mal...”) y así motivarlos en la realización de tareas.

􀂃Comenzar por los premios no por los castigos. De por sí, son unos niños que están más castigados que otros. Este sólo funciona si es muy inmediato.

􀂃Pedirle que piense en voz alta, que cuente lo que hace, o tiene que hacer, para posibilitar la producción del lenguaje interno que medie en la conducta, aquí favoreceremos el uso de auto instrucciones como factor importante en la dirección de las conductas.

􀂃Favorecer su papel de “ayudante del profesor”.

􀂃Trabajar con la imaginación, ayudarle y obligarle a recordar hechos pasados, cual ha sido su actuación y cual la consecuencia y que pasara en el futuro en esa actividad o tarea.

􀂃Trabajo específico en psicomotricidad: recortar, colorear, calcar, plegar, contornear figuras, hacer rompecabezas, pintar con los dedos….

Definición de normas

􀂃Recordarle las normas frecuentemente, deben estar a la vista de los alumnos.

􀂃Definir y estructurarle normas personalizadas, como permitirle que muestre sus tareas al profesor.

Evitar el autoconcepto negativo

􀂃Dejarle que se explique cuando haya estado involucrado en un incidente o altercado con otro alumno/a.

􀂃Actuar y no hablar, los sermones no sirven. De lo que se trata es de manejar su conducta.

􀂃Perdonar al niño/a y sus errores, seguro que saldrá mejor la próxima vez.

􀂃Buscar una cualidad o destreza que le haga especial y potenciarle ese rol dentro del grupo (intrépido, rápido, fuerte...).

Supervisarle y ayudarle a que se supervise

􀂃Establecer rutinas, estructurando el funcionamiento de las clases (como darle
5 minutos para ver si tiene todo su material en orden y ordenado).

􀂃Destacar los aspectos más importantes de la tarea a realizar para facilitar su comprensión y resolución, utilizando marcadores, carpetas, colores....
Compañeros de supervisión: que les dan feedback de inmediato y disminuye la dedicación del profesor.

Sistema de evaluación adecuado con este alumnado

􀂃Realizar evaluaciones cortas y frecuentes, se trata de valorar lo que saben y no la dificultad para hacer el examen.

􀂃Reducir el número de preguntas: una por hoja y marcar el tiempo disponible dejando usar marcadores de tiempo (relojes de arena, cronómetros).

􀂃Combinar evaluaciones orales y escritas.

􀂃Tienen menos dificultades si se realizan preguntas tipo test donde están presentes las respuestas de elección, pues tienen muchas dificultades en sus habilidades de organización y estructuración de la información.

􀂃Destacar palabras o acción clave en el enunciado de las preguntas o la tarea a realizar.

􀂃Favorecer el diálogo entre el profesor y el alumno sobre el trabajo concreto a realizar. Asegurarse de que ha entendido la pregunta.

Actuaciones que el docente no debería realizar con este alumnado

1. No se debe mostrar impaciencia.

2. No se debe suponer que rehúye el trabajo.

3. No hay que pensar que el niño trabaja mal deliberadamente.

4. No hay que dejar de comprometer a los padres.

5. No hay que tener miedo de probar, modificar y hacer excepciones.

6. No hay que avergonzarlos delante de los demás cuando algo no les salga bien.

7. No debemos sentarlos para tratar de frenarles su actividad, esto los alterará y empeorará su conducta en vez de tranquilizarlos.

SINDROME DISEJECUTIVO

Es la primera vez que nos enfrentamos a un niño con estas característica tan especiales, tanto sus padres como nosotros (Departamento de Orientación) necesitamos ayuda que pido desde aquí.

Es complicado aprender a tratar a un muchacho que es incapaz de la empatía y los sentimientos de los demás no pare importarle demasiado, que tiene incapacidad para unas relaciones duraderas, que niega la evidencia cuando hace algo inadecuado.

Está siendo difícil también para sus compañeros, familiares, vecinos, profesores...

Ver al muchacho como un enfermo es muy costoso para los que le rodeamos, verlo como all chico de la silla de ruedas, como al que tiene muletas... Es sencillo ver en los alumnos motóricos su necesidad pues nos imaginamos en su lugar y claro seguidamente saltan a la vista sus necesidades.

Qué difícil es ver las necesidades cuando se trata de niños con trastorno del comportamiento. ¿serémos nosotros, como ellos, incapaces de la asertividad con ellos? ¿puede ser posible que no sepamos imaginarnos es su pellejo?

Termino como empecé, si alguien tiene esperiencia en este sídrome que me diga algo, sus padres también lo agradecerán.

FOBIA ESCOLAR

-¿Está don (nombre)?
- No, ¿que quieres?
- Nada, que otra vez me encuentro mal, me duele la tripa.
En estos días varios alumnos han pasado por el Departamento de Orientación con síntomas parecidos y sin embargo el origen hace que en unos casos la solución es inmediata y en otros no es tan fácil.
Es frecuente que me lleguen noticias de alumnos que por las mañanas a la hora de salir de casa se encuentran mal. Les duele la cabeza, sienten nauseas, vomitan...
En la mayoría de los casos, son escolares que se ponen nerviosos sin que exista una causa, no están en épocas de exámenes, en casa todo está bien, en clase no hay ningún tipo de abuso, etc.
Cuando los padres, los profesores ó el mismo alumno lo detecta y no ha pasado demasiado tiempo, hay un remedio que ha funcionado en muchísimas ocasiones: después de desayunar tomarse una simple infusión de tila ó una valeriana.
Es necesario también hablar del tema, interesarse por si hay motivos que se nos pasan a simple vista, pero si no se encuentran no hay que forzar el encontrar "algo" que no funcione.
Con el paso de los días todo vuelve a funcionar y el afectado aprende a controlar sus reacciones.

Cuando todo lo dicho anteriormente sucede en época de exámenes, pienso que la cosa cambia. En la mayoría de los casos lo que he encontrado son alumnos que no quieren defraudar las expectativas que ellos u otros tienen depositadas en el.
¿Qué ha pasado? Simplificando mucho diría que son personas que se comparan ó se les compara y por ello se complican.
Una vez que se ha complicado la cabeza no funciona la tila ó la valeriana, es necesario armarse de paciencia y poco a poco ayudar a esa persona a des-complicarse ó que dejen de compararle las personas que les rodean. Es posible que si deja de querer ir al colegio necesite una ayuda médica

Hay mucha variedad de motivos por los que alguien puede llegar a no querer ir un día al colegio, pero con digo la mayor parte de los casos que me encuentro son de los primeros y unos pocos de los segundos.

TRASTORNO DE DÉFICIT DE ATENCIÓN HIPOACTIVO

Hace unos días me preguntaban por los niños hipoactivos, la información que tengo es esta:

Los niños se muestran frecuentemente cansados, se aburren con facilidad cuando tienen que leer y lo les interesa mucho lo que están leyendo. Podríamos decir que “viven en la luna”, ensimismadas. Pueden mostrar dificultades para completar tareas que se les asigna en la escuela o en la casa, no muestran interés por esos encargos que se le hace, pueden mostrar conductas de evasión mintiendo sobre los deberes, dejarse la agenda en clase… aparecen como personas desorganizadas.

Estos niños lejos de captar la atención por sus maldades o su inquietud, parecen no manifestarse, no comprender o, en ocasiones, no querer participar de lo que hay a su alrededor. Niños, ante los cuales los padres deben estar atentos, porque su pasividad puede esconder algún problema que requiera de ayuda médica.

Los niños hipoactivos pueden pasar desapercibidos por que en la actualidad encontrar niños tranquilos no es frecuente y a todos nos gusta tener en casa o en clase personas poco revoltosas.

Es necesario diferenciar si la hipoactividad es adquirida, es decir, el niño que poco a poco disminuye su nivel de actividad, porque puede esconder otras causas que habría que diagnosticar, o es una hipoactividad que arrastra desde hace mucho tiempo. Parece que se muestra con mayor medida en las niñas.

Se debe evaluar la audición, visión, nivel cognitivo, condición neurológica integral, además, de evaluación pediátrica general. Si el diagnóstico final es un déficit atencional inactivo o hipoactivo, se debe plantear una prueba terapéutica con metilfenidato. Además, de corregir aquellos otros factores que de esta condición pudieran presentarse.

Personalmente, cuando me he encontrado con niños que presentas estas ó parecidas características, lo que he aconsejado a los padres es afrontar por partes y desde distintas disciplinas cada uno de los aspectos a mejorar. La medicación del neurólogo, la ayuda de algún especiaista, los profesores del colegio, logopedas, nutrición, los padres... en fin todos aquellos que puedan ayudar.

Se trata de parcelar cada uno de los campos en que necesita mejorar sabiendo que la persona es una unidad y que los hábitos que se adquieren se extienden a la totalidad de la actividad personal.


AUTOESTIMA

Se habla mucho de la autoestima, copio una redacción de un alumno de 5º de Primaria sobre el tema ¿Me gusta cómo soy?

A veces he pensado cómo soy y he llegado a la conclusión que soy un chico completamente normal.

No soy ni alto, ni bajo, ni gordo ni flaco, y en cuanto a mis cualidades soy bastante inquieto, alegre y muy charlatán.

En definitiva: me gusto a mí mismo.

No sé si afirmarlo es falta de modestia pero los mayores dicen que debemos estar contentos con un mismo y amarnos a nosotros mismos para así amar a los demás.

He crecido en un ambiente familiar donde siempre me han apoyado y ello ha colaborado a fortalecer mi autoestima. En ocasiones me he hundido un poco al ver mis defectos y “pecadillos”, pero ahí está mi abuela para subirme el ánimo y decirme que “soy el niño más guapo del universo”

Concluyendo: Me gusto a mi mismo

¡Ojala siempre sea así!

DB

Cuando uno de los profesores que trabaja en el departamento de Orientación nos la leyó, pensamos que era una buena muestra real de lo feliz que se es cuando se tienen los apoyos que este alumno. Por otro lado es muy sencillo lo que tiene:

  • una abuela que le quiere y a la que ve con alguna frecuencia,
  • alguien que le hace ver y entender los defectos que posee,
  • también le hablan de sus cualidades,
  • le han contado que es necesario aceptarse como uno es,
  • que es imposible dar a los demás lo que uno no tiene (amor),
  • lucha por una moral que le han enseñado en su casa…

Pero pienso que lo que más ha influido en sentirse tan feliz y tan a gusto con el mismo, es que a este alumno le ha dedicado tiempo su familia.


DE QUÉ HABLAR CON EL PROFESOR DE MI HIJO

La elección del colegio, después del nacimiento de los hijos, es una de las decisiones más serías que han de afrontar los padres. Una vez tomada la decisión, en los primeros años de escolaridad la presencia participativa de los padres en la escuela se manifiesta en la frecuencia con que acuden a las reuniones a las que son convocados por el centro.

Las estadísticas manifiestan que el vínculo positivo que se genera entre escuela y padres de familia da como resultado una mejora en los objetivos centrales de la educación: formación íntegra de la persona y, como aspectos concretos, el rendimiento académico, el comportamiento, la asistencia, y la identificación con la escuela.

Sin embargo nuestra sociedad, que marca tanto a la familia como a la escuela, está modelada por el pensamiento propio de nuestro tiempo: la concepción del hombre, el estilo de vida marcado por las típicas prisas de una sociedad competitiva, el afán de lograr objetivos simplemente cuantitativos, el logro de metas a cualquier precio, y la escasez de tiempo, van dejando en su camino un lamentable saldo: confundir “buena educación” con porcentaje de aprobados o suspensos en las evaluaciones. O que las entrevistas padres-profesores sólo se deben producir cuando haya problemas; o se reduzca, en el peor de los casos, a que los padres se quejen de los profesores y los profesores de los hijos.

Cuando la familia opta por un centro, está aceptando de hecho el centro en su totalidad: desde la idea de persona, expresada en el “Carácter propio del Centro” (o ideario) hasta la normativa de convivencia. Si vuestro hijo percibe que vosotros, en la práctica, no estáis de acuerdo con los valores que él recibe en las aulas, se le hace un doble mal: o bien, se convierte –sin saberlo, en un cínico o en una veleta porque no tiene jerarquía de valores con los que afrontar sus decisiones.

Comprender en profundidad que los padres son los primeros educadores, que la instrucción no agota la realidad escolar, y que lo que se recibe en las aulas va más allá del mero aprendizaje de datos, es fundamental para generar el interés y colaboración activa familia y la escuela. Es decir, la escuela -al ser elegida entre otras posibles- se siente corresponsable de la formación del hijo. Visto así, se comprende ahora que la educación es un proceso largo en el que el acompañamiento mutuo es la única manera de consolidar una verdadera educación.

Al parecer, las estadísticas demuestran que, conforme el niño va avanzando en su escolaridad, los padres se van distanciando del colegio porque éste deja de ser un punto de encuentro educativo. Para mantener la colaboración la escuela debe generar propuestas originales y suficientemente atractivas que integren a los padres y éstos participar de ellas.

La entrevista

La periodicidad de las entrevistas varía mucho en función de cada familia aunque un criterio aproximado podría ser verse a comienzo, mitad y final de curso.

Cuando el hijo es pequeño, un solo profesor tiene suficiente visión de conjunto pero al pasar a la Secundaria la labor del preceptor-profesor encargado resulta fundamental pues consiste en coordinar la tarea del equipo de profesores que intervienen en la educación de nuestro hijo.

No hace falta que haya ningún asunto preocupante para concertar una entrevista. Es más, cuando todo marcha bien es el momento ideal para hablar de temas verdaderamente importantes para su futuro: cómo mejorar los puntos fuertes, de los pasos para alcanzar el proyecto educativo que, como padres, hemos determinado, erradicar malos hábitos, etc. En definitiva es educar para la vida, y aquí sí que se alcanza la educación integral y se supera el umbral de la mera instrucción o adiestramiento.

Salvo cuestiones especialmente graves, en cuyo caso la entrevista será monográfica, es conveniente abordar un abanico amplio de temas: las asignaturas, las metas de carácter, la relación con los compañeros y amigos, el desarrollo de virtudes tales como el orden, sinceridad, laboriosidad, generosidad, etc.

Resultará conveniente que la entrevista esté preparada por ambas partes y que se mantenga una línea de continuidad entre todas las entrevistas. Para ello, se pueden tomar notas (tanto previa como posteriormente a la entrevista), aunque ello dependerá del número de temas tratados, los compromisos adquiridos y la memoria de cada uno.

Por parte de los padres no se debería acudir a la entrevista con la actitud pasiva de "a ver qué me cuentan". Marido y mujer deben pensar juntos qué posibles temas conviene abordar, en qué campos pedir consejo, contrastar con el preceptor si la percepción desde el colegio y la familia coinciden y, en caso de divergencia, en qué y por qué discrepan. Cuando los padres estén interesados en algunos datos concretos, vale la pena que avisen previamente al preceptor para que éste pueda recabar la información necesaria y así preparar aún mejor la entrevista.

Si los padres advirtieran que el preceptor contesta con frases genéricas, ambiguas o lugares comunes, puede ser oportuno pedirle que consiga la información y nos informe con detalle en la siguiente conversación. Si el preceptor lo viera necesario ya os recomendará que habléis directamente con algún profesor.

Sugerencias prácticas: temas posibles

Escala de valores:
o Adecuación entre los valores que se enseñan en el centro y los que sigue la familia.
o Contexto y ambiente familiar.
o Concepto de persona.

El alumno:
o Personalidad y carácter.
o Situación académica: comportamiento y trabajo en clase y en casa.
o Habilidades sociales: relación con familia, compañeros y amigos.
o Valores o virtudes que se desean promover.
o Concretar algún detalle de servicio en la familia o con sus amigos.
o Objetivos de mejora hasta la próxima entrevista.

EL CHANTAJE DE HIJOS DE PADRES SEPARADOS CON LOS ESTUDIOS.

Iré directamente al grano. No es la primera vez que al hablar con un padre separado llegamos a la conclusión de que su hijo o su hija se aprovechan de la situación familiar para beneficio propio.

El beneficio que generalmente se consigue, en relación con los estudios, es el de la comodidad. Entendiendo por comodidad, dejar de cumplir unas obligaciones respecto al estudio por ausencia de control y autocontrol.

Es frecuente que el hijo llegue a casa y no esté la madre, que como es muy lógico tiene que trabajar y entonces como también es muy lógico no sea capaz de ponerse a realizar tareas escolares.

Es frecuente que no quiera ir con los abuelos por las tardes, pues estos podrían controlar sus tareas y es molesto.

Es frecuente que se no se comporten igual con el padre que con la madre.

Es frecuente que se juegue con la verdad respecto a las notas con los padres…

Querido alumno, lo hemos hablado muchas veces, depende de ti el dar lo que te corresponde respecto a tu capacidad intelectual y digamos que personal.

A todos, pero en especial a vosotros que os aprovecháis de la situación de hijos de padres separados os digo lo siguiente:

- Haz el propósito de decir siempre la verdad cuando te pregunten tus padres sobre los estudios, no te excuses en argumentos de película sobre lo penoso de tu situación.

- Antes de ponerte a chatear con tus amistades, piensa en que lo que más te conviene es hacer los deberes. No te pongas la tele o la play antes de hacerlos.

- No es verdad que no único que le importa a tu madre ó a tu padre sobre ti sean los estudios, pero aún si fuera así, no seas... (Iba a decir tonto/a) y te quedes toda una tarde cabreado/a con tu situación sin cuidar de tu futuro. No olvides que al que más debería preocuparte el futuro es a ti.

- Haz un último propósito, muy difícil. Pon de acuerdo a tus padres en lo que se refiere a tu educación, no seas comodón/comodona y exige que vayan juntos a recoger las notas, a ver al tutor, ha ayudarte con tus tareas aunque sean el fin de semana que vas con tu padre...

En definitiva, tienes la oportunidad de hacerte fuerte si quieres. Tu situación no es la mejor, está claro, pero tampoco te abandones sin luchar por ser el/la mejor (PON TU NOMBRE) posible sobre la tierra de tu instituto.

¿POR QUÉ ESTABAIS EN SEPTIEMBRE?

¿POR QUÉ ESTABAIS EN SEPTIEMBRE?
La semana pasada fue la de exámenes de recuperación. Tenía “querencia” a pasar por donde estaban los alumnos de mi clase (de la que fui tutor el año pasado). Allí estaban. La verdad es que algunos no tendrían que estar. No digo todos, pues algunos alumnos no alcanzan los objetivos del curso en junio, pero con un poco más y la ayuda de sus familias, los alcanzan en septiembre, son esos conocimientos mínimos de matemáticas, lengua e inglés tan necesarios para apuntalar los siguientes conocimientos.

Decía que algunos no tendrían que estar. Sí, lo digo por ti C., por ti N., por ti D., por ti D.. Durante el curso lo tenéis “tan fácil”. Familias en paz, sitio donde estudiar, salud, buena gente a vuestro lado… ¿por qué estabais en septiembre? Me voy a atrever a decíroslo.
- No tenéis un horario fijo de estudio.
- No aprovecháis las horas de clase.
- No apuntáis los pequeños deberes de cada día.
- Estudiáis el día ó la mañana antes del examen.
- No lleváis al día la plástica ó la tecnología.
- No tenéis una meta clara para el futuro.
- No os dejáis ayudar por vuestra familia…

Ahora sé lustras notas, todos pasáis “limpios” al próximo curso. Un solo deseo: que no tropecéis otra vez en la misma piedra.